Al borde mismo del mar, en la isla de Dønna, se encuentra Sjokoladebrygga, un destino sensorial único. Aquí, en el crudo y hermoso paisaje entre el océano y el cielo, aguarda una experiencia chocolatera como ninguna otra en Noruega.
La historia, el sabor y la persona que hay detrás de todo ello
Detrás de Sjokoladebrygga está Heidi, una auténtica nativa de Helgeland apasionada por el sabor, los ingredientes de calidad y la naturaleza. En su pequeño taller de chocolate, le da la bienvenida con calidez y entusiasmo, compartiendo su viaje personal: de la idea al embarcadero, del grano de cacao al chocolate terminado. Todo ello inspirado en el paisaje de Helgeland.
Una taza de chocolate y un encuentro memorable
La experiencia comienza con una exclusiva taza de chocolate caliente, servida mientras Heidi cuenta la historia de su chocolate y por qué Helgeland es el lugar perfecto para crearlo. Después, Sjokoladebrygga abre sus puertas a otros visitantes: se puede comprar chocolate artesano, disfrutar de un "gofre de tractor" recién hecho de la carta, o simplemente relajarse y disfrutar del entorno.
Crudo, ecológico y vegano: chocolate con conciencia
El chocolate se elabora con ingredientes ecológicos, no contiene lácteos y está endulzado con ingredientes naturales de bajo índice glucémico. Se elabora a bajas temperaturas para preservar sus nutrientes: un auténtico chocolate crudo que es bueno tanto para el cuerpo como para el planeta.
Bienvenido al calor
Sjokoladebrygga abre todos los días durante la temporada de verano y recibe grupos con cita previa el resto del año. Una visita aquí es perfecta para cualquiera que desee experimentar la artesanía genuina, la paz y el sabor de clase mundial - justo al borde del mar a lo largo de la costa de Helgeland.
La ceremonia se ofrece del 23 de junio al 10 de agosto, excluidos los domingos.
Apta para adultos y jóvenes mayores de 16 años.
